El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a respaldar la reducción de subsidios energéticos del gobierno de Javier Milei y pidió a América Latina preservar los avances logrados en esa materia. En su informe del Hemisferio Occidental, presentado en la Asamblea Anual de Bangkok, mencionó expresamente a la Argentina entre las economías que avanzaron en la eliminación de ayudas estatales a la energía.
“Debe preservarse el difícilmente logrado avance alcanzado en varios países, incluidos Argentina, Bolivia y Ecuador, en cuanto a la reducción o eliminación de los subsidios a la energía”, sostuvo el Fondo. El planteo es sensible: la poda de subsidios es un pilar de la estrategia oficial para sostener el superávit fiscal, pero implica mayor exposición de tarifas y combustibles a los costos energéticos.
El organismo reconoció que durante 2026 varios gobiernos aplicaron medidas para amortiguar el impacto del aumento de los precios internacionales de la energía, pero advirtió que esas herramientas, cuando son generalizadas, generan efectos contraproducentes. “Si bien estas medidas brindaron un alivio inmediato, las intervenciones no focalizadas generaron distorsiones y anularon señales de precios que, de otro modo, habrían reducido la demanda de energía”, explicó. En consecuencia, recomendó concentrar los recursos en los sectores más vulnerables en lugar de subsidios indiscriminados que también benefician a consumidores con mayor capacidad económica.
En paralelo, el FMI recortó su proyección de crecimiento para la Argentina en 2026: de 3,5% a 2,1%. El director del Departamento del Hemisferio Occidental, Nigel Chalk, atribuyó la corrección a “una demanda interna más débil de lo esperado y a condiciones de financiamiento más restrictivas”, aunque sostuvo que “no ha cambiado nuestro punto de vista sobre la trayectoria de la economía”. Para 2027, la estimación bajó de 4% a 3,5%.
El Fondo destacó, en cambio, la evolución fiscal. Según Chalk, la Argentina está entre los pocos países de la región donde la deuda pública en relación con el PBI “está bajando con bastante rapidez”, junto con mejoras en el marco monetario y de divisas. También celebró la aceleración de las compras de reservas del Banco Central.
El respaldo no estuvo exento de recomendaciones. Luis Cubeddu, responsable de la División de Supervisión Multilateral, planteó la necesidad de que la recuperación se traduzca en mayor creación de empleo y consideró que mejorar la flexibilidad del mercado laboral podría contribuir. Las declaraciones llegan mientras los equipos técnicos trabajan en la tercera revisión del programa, cuya aprobación habilitaría un desembolso de aproximadamente US$ 869 millones.
Entre los riesgos, el FMI mencionó precios elevados de la energía, nuevas restricciones financieras y El Niño, que podría presionar los precios de los alimentos.